|
4.
DOS NOVELAS DE GALDÓS DIALOGAN: LA DE LOS TRISTES
DESTINOS Y LA DE BRINGAS |
TESTIGO
DE CARGO
Cuenta Benito Pérez Galdós,
en sus Memorias de un desmemoriado(1),
que hacia1863 o 1864 le enviaron sus padres a Madrid para estudiar
Derecho. Tras reconocer su afición al brujuleo madrileño,
destaca ese período como «época fecunda de graves
sucesos políticos, precursores de la Revolución».
Entre otros menciona la sublevación de los sargentos en el
cuartel de San Gil, episodio que dejó en el joven aprendiz
de escritor profunda huella y que habría de utilizar en su
obra. Pero volvamos a las Memorias de un desmemoriado,
escritas cincuenta años después del acontecimiento,
y quedará refrendado lo dicho:
Los cañonazos
atronaban el aire; venían de las calles próximas
gemidos de víctimas, imprecaciones rabiosas, vapores de
sangre, acentos de odio... Madrid era un infierno. A la caída
de la tarde, cuando pudimos salir de casa, vimos los despojos
de la hecatombe y el rastro sangriento de la revolución
vencida. Como espectáculo tristísimo, el más
trágico y siniestro que he visto en mi vida, mencionaré
el paso de los sargentos de Artillería llevados al patíbulo
en coche, de dos en dos, por la calle de Alcalá arriba,
para fusilarlos en la antigua Plaza de Toros.
Transido de dolor, les vi pasar en compañía de otros
amigos. No tuve valor para seguir la fúnebre traílla
hasta el lugar del suplicio, y corrí a mi casa, tratando
de buscar alivio a mi pena en mis amados libros y en los dramas
imaginarios, que nos embelesan más que los reales.
Ante tamaña
impresión, no es de extrañar la reutilización
literaria que de este episodio
hará Galdós en La de los tristes destinos o Ángel
Guerra(2). Un lance que aumentó
en el canario la curiosidad por el tiempo que le tocó vivir.
Galdós permaneció en Madrid hasta 1868 cuando marchó
a París, con motivo de
la Exposición Universal. No volvió a España,
por Barcelona, hasta los últimos días de
septiembre. Es decir que se encontró «de manos a boca
con la Revolución de España
que derribó el Trono de Isabel II»(3).
Allí conoció noticias sobre la victoria de Alcolea
y
la salida de la reina hacia el exilio.... (EXTRACTO)
Ernesto Viamonte Lucientes, Profesor de Lengua
y Literatura Españolas.
__________
(1) Recojo la publicación
en la compilación de B. Pérez Galdós, Recuerdos
y memorias, Madrid, Tebas, 1975, pp. 193-270. Las citas proceden
de las pp. 94-95.
(2) En Ángel Guerra, escrita hacia
1890-1891, el protagonista presencia lo que Galdós no llegó
a ver: la ejecución de los sargentos. Es la gran diferencia
con La de los tristes destinos. Vid., al respecto, J. M.
Jover Zamora, «El fusilamiento de los sargentos de san Gil
(1866) en el relato de Pérez Galdós», en Política,
diplomacia y humanismo popular en la España del siglo XIX,
Madrid, Turner, 1976, pp. 375-377.
(3) Op. cit., p. 197.
|